Aprendiendo en el ágora

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Poemas líricos (actividad)

Una parte del blog para colgar poemas basados en la literatura grecolatina. Es una actividad de clase, que además de comunicar al resto de personas la belleza del mundo grecolatino, nos ayuda a hacer una elaboración propia.

Mayo 15, 2008 - Publicado por mambre | Grecia, Literatura, Lírica, Reflexión, Roma | | 1 comentario

1 comentario »

  1. Me parece igual a los dioses aquel varón
    sentado frente a ti, que a tu lado escucha
    mientras hablas dulcemente y sonríes con amor.
    Ello hace que desmaye mi corazón dentro del pecho
    pues si te miro apenas, mi voz no me obedece.

    SAFO

    En el éxito nuevo me gozo. Pero esto me duele:
    que la envidia se vuelva a las obras hermosas. Se dice, por cierto,
    que la dicha floreciente, constante,
    trae así al hombre lo uno igual que lo otro.

    PÍNDARO

    Odio y amo. ¿Por qué es así, me preguntas?
    No lo sé, pero siento que es así y me atormento.

    CATULO (amor y odio)

    Brillaron una vez para ti soles luminosos,
    cuando ibas a donde te llevaba tu amada
    querida por ti como no lo será ninguna.
    Brillaron de verdad para ti soles luminosos
    ahora ella ya no quiere; no seas débil, tampoco.

    CATULO (renuncia de amor)

    ¡Cuánto mejor es aceptar cualquier cosa que ocurra!
    sea que Júpiter te haya reservado muchos inviernos,
    ya sea éste el último.
    El que ahora amansa en los opuestos escollos, el mar Tirreno:
    sé prudente, filtra vino.

    HORACIO (Odas: Libro I, oda XI)

    Entonces ni mi juicio ni mi sangre
    se mantienen en su lugar y hacia mis mejillas, furtivamente,
    se desliza una gota denunciando
    cuán a fondo me abraso a fuego lento.

    HORACIO (Odas: Libro I, oda XIII)

    Tiene esperanza en las adversidades y teme en la prosperidad
    un cambio de Fortuna el espíritu bien preparado.
    Júpiter hace volver el riguroso invierno y él mismo lo destierra.

    HORACIO (Odas: Libro II, oda X)

    Devuelve la luz, bienamado caudillo, a tu patria,
    pues cuando tu rostro, una nueva primavera,
    ha mostrado su esplendor ante el pueblo, transcurre más apacible
    el día y los soles emiten más cálida luz.

    HORACIO (Odas: Libro IV, oda V)

    comentario por tammy | Mayo 19, 2008 | Responder


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